• El aburrimiento de sus Señorías

    Pleno del Consell

    El pasado 4 de julio leí una noticia en la prensa que me dejó atónita. El titular era el siguiente: ‘El Consell hará plenos divertidos y no los actuales que son largos y auténticos tostones’.

    Resulta que según han podido comprobar ‘in situ’, los plenos de la Cámara se les hacen soporíferos a sus señorías, debido a que hay muchísimos temas que consensuar y cuando salen los que tienen más ‘chicha’ y son más jugosos, los pobres miembros de la Institución, ya muestran síntomas de agotamiento y pierden muy buena parte de su tensión política. 

    E incluso hasta la televisión autonómica también ha perdido interés en retransmitirlos porque hasta los cámaras y periodistas se duermen de tan tediosos que les resultan.

    Su Presidente contó ese mismo día a los periodistas que hará todo lo posible para cambiar el reglamento ya que los actuales plenos, ‘desmotivan al ciudadano’, y hasta incluso si hay que ir dos días en lugar de uno, se aprobará. 

    Todo sea por el bien del ciudadano de ‘a pie’, que somos al fin y al cabo quien sufragamos sus emolumentos.

    Y yo me pregunto, ¿hay algún Conseller que haya sido alguna vez Presidente de una comunidad de vecinos? Indudablemente ninguno, pues si no, ya estaría más que curtido en estas cuestiones de ‘aguante plomiz’ (que viene de plomo) y en escuchar a vecinos tostones: ‘Que si el descalcificador no funciona bien; que si los bajos de la finca gastan mucha más agua pues hay una pelu y un bar, que si el garaje brilla pero no de limpio sino por la ausencia de brillo, que si habría que poner un embellecedor en los ascensores, etc, etc, etc.‘ temas que como veis son más que jugosos e interesantísimos. 

    ¿Se imaginan ustedes por ejemplo a las cajeras de los supermercados que se suelen pasar las horas de las dos a las cinco de la tarde más tranquilitas y relajadas, regañando a los clientes que vamos como yo a última hora? diciéndonos que están agotadas y ya no nos pueden atender con la misma frescura que si fuéramos a las diez de la mañana. Las pobres tendrían toda la razón del mundo también.

    La verdad es que yo creía que los políticos se metían en dichos lares, en pro del ciudadano y con un espíritu de sacrificio encomiable. Y ahora resulta que van y quieren cambiar los plenos porque se aburren. Pues menudo espíritu de sacrificio manejan los mismos!

    Lo primero que me vino a la cabeza para quitarles ese sufrimiento angustioso que les acontece en cada Pleno y hacerlos más ‘divertidos’, fue una tele gigante con escenas de la serie ‘Benny Hill’, por poner un ejemplo (eso lo dejaríamos al gusto de sus señorias, faltaría más). 

    Así, si uno se aburre o le parece un tostón lo que allí se plantea, se pone a mirar la serie, que además es muda y se lo pasa pipa. A mí al menos en su tiempo me hacían cierta gracia. 

    También se me ocurrió unos titiriteros que hagan acrobacias en el pasillo central. Allí los pueden observar los de ‘la derecha’, los de ‘la izquierda’ e incluso los del ‘centro’. Y eso también sin hacer mucho ruido y sin despistar al que está hablando.

    ¿Y qué me dicen ustedes si se impartieran antes de los plenos unas clases de ganchillo, crochet o bordado mallorquín? Por lo visto según me dicen mis amigos y amigas amantes del punto, es algo que relaja un montón y distrae mucho más. Encima podrían hacer después un mercadillo benéfico con los resultados de sus trabajos...lo que se iban a entretener ya no digamos.

    Y lo que para mí ya sería la repera, es que cada semana cada miembro del Consell, se tuviera preparado un chiste jugoso.

    Se hace antes del pleno una evaluación entre algunos miembros nombrados al efecto, para saber cuáles son los más graciosos y cuando empiece un tema tostón y se vean bostezos, gente mirando los whatsapp, ausencias para ir al lavabo o a los periodistas a punto de hacer ‘nonó’, el/la directora/a de divertimentos se levanta, hace la señal de ‘tiempo’ (como en los partidos de baloncesto o como el anuncio de un kit-kat) y concede la palabra al que crea oportuno y éste se levanta y cuenta un chiste. Después del chiste, si es bueno y gracioso, estoy convencida de que los temas de la ciudadanía se verían o mejor dicho se escucharían con otros talantes.

    Yo me he permitido sugerir estas ideas porque como según ha dicho el Presidente aludido, todas las mejoras van a ser en pro del ciudadano. Y como ciudadana que soy me he visto en la obligación de contribuir en mi justa medida a paliar esas interminables horas tediosas. Donde esté un buen chiste, una buena serie de risa, unos titiriteros o unas labores de ganchillo, que se quiten temas tan aburridos y tostones como los que lamentablemente nos acucian a todos los seres mortales que no asistimos a los plenos ni pertenecemos a su mundo.

    Estamos tan contentos los ciudadanos con nuestros políticos, que hasta me dan un poquito de pena lo muchísimo que tienen que sufrir! Pobrecillos, qué cruz!.
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    2 comentarios:

    1. Pobrets de politics, a jo tambe me aburre voure lo que cobren per fer lo que fan.

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    2. Moltes gracies per el teu comentari. Una abraçada ben forte.

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