• Vuelan canguros y koalas, además de Papá Noel y sus renos

    Feliz 2017 argonauta enla pecera

    ¿Cuántos whatsapp, incluyendo vídeos sobre la navidad, habéis recibido esta semana? Y los que quedan hasta Año Nuevo… 

    Yo os confieso que debo tener de treinta a cuarenta todavía sin abrir. Y es que hay algunos que duran hasta siete minutos. Y tardan una eternidad en descargarse. Y otros que la media son de cuatro minutos ¡¡¡Qué estrés tengo!!!.

    Yo agradezco de todo corazón todas las felicitaciones, pero con este bombardeo que recibo os pido consejo en plan ‘encuesta’. ¿Qué tengo que hacer para contestar?, y sobre todo, ¿cómo lo hago para ver y abrir todos? Porque normalmente espero al llegar a casa para verlos. Pero resulta que tengo que hacer por lo menos la comida a los míos. 

    Y después de comer, ¿qué hago?, ¿los abro delante del telediario y de mi pareja medio adormilada y lo despierto? ¿Los abro viendo una película en la TV? ¿Dejo todo, desaparezco, me encierro en el baño, me siento en la taza y tardo una hora en salir y contesto a todos? ¿Los escucho en la cama en silencio y con cascos, y me desvelo y no duermo? Por favor, si alguien tiene el truco o es ‘omnipresente’ en ese sentido, que me lo desvele, please. 

    Quiero ser educada y corresponder como toca, pero lo veo tarea arduo difícil, por no decir, quasi imposible.

    Por eso me ha venido a la memoria esta mañana esperando en la cola del súper, recordar las felicitaciones de antaño. En los Christmas que recibíamos hasta de personas de la misma ciudad, y que llenaban nuestros estantes de chimeneas, rincones o junto al Belén.

    Y al llegar a casa me he llevado una sorpresa y una alegría inmensa. En el buzón me he encontrado un sobre lleno de sellos de canguros y de koalas, todos ellos muy coloristas, que venía nada más y nada menos de Melbourne, en Australia, y era de una antigua compañera de facultad que hacía más de veinte años no sabía de ella. 

    En la universidad los dos años que coincidimos nos intercambiábamos sellos y postales. Ella me regalaba sellos y yo postales. 

    Y mira por dónde, un alma caritativa me la ha dejado en mi buzón actual aún viniendo mi antigua dirección. La ilusión que me ha hecho ha sido inmensa.

    Para mí hoy han llegado volando, nunca mejor dicho, ocho preciosos marsupiales que me han alegrado enormemente, cosa que no hubiera sucedido si hubiera sabido mi amiga australiana mi whatsapp, y me hubiera enviado toda la fauna típica australiana en un video de 20 minutos con 55 segundos de duración, por decir una cifra sencillita. ¡Qué alivio!

    Así que con este sentimiento nostálgico, y ya que ni puedo hacerlo de uno en uno, ni quiero enviar whatsapp porque no sé cómo me tengo que organizar, os transmito mis mejores deseos, confesándoos de corazón que cada vez que escribo una entrada en mi blog, y pienso en mis queridos ‘amigos’ que me leéis cada semana, ya sólo por ese hecho de digamos…’aguantarme’, os deseo lo mejor, y como este blog ya ha cumplido y sobrepasado el añito, os podéis imaginar cuántos buenos deseos habéis recibido mis queridos lectores.

    Y bueno, eso, que mil gracias  por vuestra fidelidad a: Conchita, Joan Nadal, Mundo, Pilar, Mª. José, Marta A-G, Paquita, Mª. Antònia, Fernando, Ricard, Xisca, Maribel, Tania, Carol, Ángela, Carmen, Víctor, Eva, familia y bueno, etcétera, etcétera, y también gracias a las decenas de personas que han hecho que mi contador del blog haya aumentado tan considerablemente, y que tanta ilusión me hace ver cómo crece el numerito.

    Perdonadme, pero he puesto únicamente a los que me paran por la calle, o me escriben mensajes, pero sé que hay muchos más amigos cercanos que tienen la paciencia de leerme.

    ¡no sabéis cómo lo agradezco!.

    Felicidad para todos de todo corazón, nos ‘leemos prontito’.


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